sábado, 22 de junio de 2013

Brasil: Una cuestión de visiones comunes


Por Paul Floor Pilquil
Conectarse con el caso brasilero desde Chile quizás no es tan complejo ni lejano, es mas bien una cuestión de visiones comunes. Solo piensen que en ambos países tenemos aspectos que nos suenan conocidos, pobreza, desigualdad social, la indignación con las ganancias desproporcionadas de las grandes empresas, una creciente demanda por mayores derechos sociales, el crecimiento de las organizaciones sociales, practicas políticas que la gente rechaza con fuerza y en general las contradicciones que la gente ve hoy por todas partes, guardando las proporciones de cada caso.

Es que el caso brasilero me recuerda elementos de muchas cosas que han sucedido acá en Chile y espero que a los lectores también. Las movilizaciones brasileras eran esperables bajo cierto contexto, así como el caso del movimiento estudiantil chilensis también lo fue. Ambos se dan bajo contextos similares por lo que a mi respecta y pueden perfectamente ser relatos de crónicas anunciadas, lo que difícilmente se puede hacer, es predecir su verdadero alcance.

Las recientes movilizaciones que se han extendido por mas de 15 ciudades demuestran la magnitud y fuerza que ha tomado el movimiento, algo repentino y al parecer inesperado. Sus características son únicas bajo su propia dinámica y al igual que en Chile, deben ser entendidas en su propio contexto.

Brasil hoy se moviliza por el aumento de tarifas generalizado del transporte público, pero termina haciendo una critica profunda a todo el sistema. Piden al gobierno políticas que garanticen la reducción de los pasajes del transporte público con el fin de las ganancias de las grandes empresas y dejan claro que esto es un grito de indignación generalizado.

La demanda en sí parece pequeña, pero demuestra también que es preocupación de los brasileros la disputa entre lo público y lo privado. El hecho de que la gente se cuestione los intereses de la empresa privada en el transporte habla también del rechazo al lucro en los servicios públicos.

El protagonismo que la juventud esta teniendo en las movilizaciones es muy grande. Miles de jóvenes que jamas han participado de la política han salido a las calles queriendo hablar del tema, las organizaciones estudiantiles que el año pasado lograron que el estado invirtiera un 10% del PBI en educación e investigación hoy también son grandes convocantes, lo que demuestra que quizás la proyección mas importante de este movimiento sea significado político de la juventud.

El carácter de la mayoría de los manifestantes es solidario, pacifico y propositivo a pesar de los hechos de violencia que se muestran en la tele. No tan solo buscan satisfacer las demandas sectoriales, sino que se conectan con las demandas de los sectores mas necesitados con dificultades para movilizarse tratando de dialogar constantemente. 

El hecho de las movilizaciones continúan demuestran que el triunfo de haber congelado las tarifas es una ganada justa y posible, pero también, que en su proceso han salido temas mas profundos mucho mas complicados de resolver. 

Las organizaciones históricas y tradicionales también cumplen un papel importante en las movilizaciones. La Central de trabajadores CUT, la Unión Nacional de Estudiantes de Brasil UNE y el Movimiento de Vía Campesina entre otras, soportan estas marchas aportando gran convocatoria y contenido.

Por el otro lado el gobierno hoy no la tiene nada fácil. Los brasileros cuentan con una coalición amplia de gobierno con partidos de izquierda, centro y derecha en su interior que, aunque la dirige el PT de carácter progresista, sigue un proyecto económico que no toca mucho la propiedad de los medios de producción y menos las ganancias de las grandes empresas, ocasionando que ante esta coyuntura se generen tensiones, disputas y ataques en las internas.

La derecha esta buscando por todas partes impedir que Lula pueda ganar las próximas elecciones. Como era de esperar en un principio, la derecha estaba por reprimir las movilizaciones, sin embargo hoy las utiliza y las presenta como Anti Dilma usando sus medios de comunicación para arremeter contra el Gobierno Federal hasta las elecciones, sin contar los intentos por sectores de carácter fascista por imponer el orden militar.

Los dirigentes han sido enfáticos en decir que las movilizaciones no son anti Dilma, pero que no comparten las políticas que lleva el gobierno respecto a los gastos fiscales y las políticas privatizadoras de la crisis económica que afecta el Brasil, entre varias otras cosas. 

El movimiento tiene un carácter social marcado, bastante antineoliberal pero en una etapa temprana. Su descontento se traduce en una visión anti partidos, no es para nada una coyuntura pre revolucionaria ni tampoco un escenario de escaladas violentas incontrolables, pero tampoco es un tema particular y aislado que deje de preocuparnos. 

1 comentario:

  1. Paul:
    Me complace leer tu artículo, obviamente a través de las movilizaciones sociales, se logran cambios en un sistema bastante injusto. En nuestro país un hijo de clase alta por estudiar en una Universidad, gasta $1.300.000.- mensuales como mínimo(arriendo de un depto. amoblado en Las Condes, comida, mantención de un vehículo, pago de universidad, nana, etc. ) ; un hijo de un trabajador común y corriente, ni siquiera puede optar a ésta, ya que a lo más sus padres, entre los dos perciben una remuneración de $500.000.- y en casos más extremos un sueldo mínimo de $250.000. (esta es la realidad en Chile). Espero que las movilizaciones sirvan en todos los países hermanos, para realizar cambios radicales, de un sistema que sólo favorece a los más ricos.
    Como consecuencia: se enriquecen las isapres, las AFP, las Universidades Privadas, Los empresarios y los políticos se han vendido al sistema y durante 30 años no han hecho nada de nada, han continuado bajo el mismo sistema neoliberal, un sistema totalmente injusto. Ej. un profesor que ha percibido una remuneración de $800.000.- mensuales durante 35 años, hoy se jubila con $200.000.-

    ResponderEliminar

Se ha producido un error en este gadget.